Nissan Leaf, el vehículo eléctrico que consiguió vender más de 55.000 unidades en 2 años y medio vuelve a la carga con su renovación, con cien cambios que le han mejorado como en su autonomía, ampliada de 175 km a 199 km. El nuevo Nissan Leaf quiere dar a conocer la electricidad como la nueva forma más que viable y limpia para el futuro.

Dentro de unos años será normal que nuestro segundo vehículo sea totalmente eléctrico y en Nissan han querido comenzar por el principio, por ofrecer un coche útil, cómodo y de calidad para que el cambio de motor se nos haga lo más liviano posible.

Para esta segunda generación el Nissan Leaf mejora en prácticamente todos los aspectos, eficiencia, tecnología, calidad, acabados, etcétera. Todo esto ha sido posible gracias a la colaboración de los propietarios, que empleando el innovador sistema Carwings,  que mediante la ayuda de los foros especializados y a las encuestas realizadas han conseguido saber en que fallaba para poder solucionarlo. Estos cambios afectan sobretodo a los sistemas secundarios del coche como la calefacción, el ahorro de peso o proporcionar un nuevo modelo de conducción.

24 Km extras de autonomía sin cambiar las baterías

Mejorando cada uno de los elementos que consume energía  y tratando de hacerlos mucho más eficientes, Nissan ha conseguido este rango de ahorro. Si los elementos auxiliares, radio o calefacción, demandan menos energía, hay más para movernos. Por otro lado, se ha implementado el modo Eco en que el coche se gestiona para consumir menos al desarrollar algo menos de potencia.

A demanda de los usuarios, que querían un sistema para poder apagar del todo la calefacción o el aire y así reducir el consumo, se ha incorporado un botón Heat que permite al ventilador funcionar independientemente del sistema de aire acondicionado.

En materia dinámica, los frenos han sufrido alguna mejora y ahora son más progresivos y la regeneración de la energía en la frenada es mayor. La eficacia del sistema se ha mejorado en un 6% alcanzando ahora un 94% y la velocidad mínima a la que se recupera energía se ha rebajado de 7 a 3 km/h.

Otro elemento mejorado que también ha influido en la dinámica y el ahorro de energía ha sido el peso del vehículo.  El ahorro medio es de 32 kilogramos, aunque la versión de acceso reduce su peso en 50 kilogramos. Ello ha sido posible rediseñando el soporte estructural de la batería y mediante la integración de los componentes eléctricos, lo que ha reducido la longitud y el peso de los numerosos y pesados cables de interconexión de alto voltaje.

En cuanto a el motor, sigue siendo el mismo, un AC síncrono de alta respuesta con 80 kW, pero ha sufrido alguna mejora para reducir un 5% su inercia. Esto ha sido posible gracias a la inclusión del modulador y del cargador en un único bloque junto al motor que hacen que todo el conjunto sea más alto pero, pese a ello, no ha sido necesario cambiar el diseño del capó ni se ha alterado el reparto de pesos del vehículo.

En cuanto a la batería, es la misma que en la primera generación, con una pequeña variación. En este caso permite la carga rápida con un cargador de 6,6 kw que permitirá utilizar tomas de 32 amperios tanto en el hogar como en puntos de recarga públicos. Con este nuevo modo, se recarga una batería completamente descargada en la mitad de tiempo que una toma doméstica convencional de 16 amperios, cuatro horas en lugar de ocho.

El resto de estos 100 cambios, que muchos son menores, afectan a la elección de las tapicerías, materiales empleados en el interior, al nuevo sistema multimedia, un mayor espacio para las plazas posteriores y una nueva oferta de acabados y precios. El Nissan Leaf más asequible se puede adquirir desde 23.500 euros sin contar las ayudas del estado, que en algunos casos pueden suponer una rebaja adicional de 5.500 euros, como es el caso de España.

El objetivo de Nissan es que la barrera entre el coche eléctrico y el convencional sea cada vez más pequeña, al menos para un uso cotidiano del coche, donde se estima que el recorrido medio está situado entre los 30 y los 70 kilómetros, y de momento parece que van por buen camino.